16 noviembre, 2009

Look at me!!


De verdad..... ¿no es irresistible???
Mi sueño? Visitar el templo de los tigres, tenderme entre sus patas, acariciarlos....
¿cual es tu sueño?

08 noviembre, 2009

Cartas.....



Por tratarse de un escrito viejo, tengo que hacer esto, para que quienes cuentan con el blogroll, les aparezca actualizado....

De lo contrario, no ven la actualizacion y parece que no hubiera nada nuevo.

Esta vez, cartas. En papel y a mano, como Dios manda. Algo en desuso.

¿O no? Me cuentan.......

07 noviembre, 2009

Tecnologia de antaño

Dicen las malas lenguas, que el dia que logre que la PC prepare la cena, me sirva un cafe, y porque no me planche la ropa; sera el dia mas feliz de mi vida. Probably, Yes.
En estos tiempos que corren, todo lo hago desde su teclado, busco, hago, pago desde la web; hay cosas que ya practicamente han desaparecido de mi vida.
Como una carta.

Que alegria era cuando niña recibir una carta! Que llegara ese señor con uniforme gris, camisa blanca percudida y paso cansino, un aire mas gris que el uniforme pero a pesar de todo lanzaba a pleno pulmon el grito de 'caaarteroooo' porque ni aunque vinieran degollando tocaba un timbre (si lo habia) en aquellos pueblos pequeños, salpicados sobre la extension del territorio. Una carta eran noticias, alegrias o tristezas, alguien que se habia acordado 'de escribir' de contar su vida y compartirla con otro, aun en medio de lo que podia llegar a tardar, ensacada y cargada en los vagones del ferrocarril (cuando los habia). Y tambien el honor, si es que nos lo permitia a esa edad incierta entre los seis y los ocho o nueve años, de firmarle al cartero, una planilla ajada, donde si la carta era una certificada, que probaba que la habiamos recibido, lo cual era una especie de reconocimiento como persona, una mayoria de edad adelantada al hacernos responsables de recibir este documento que sabia a tesoro.


En estos tiempos de e-mail, chat, videoconferencias, las cartas parecen haber quedado relegadas a cartas documentos, complicaciones legales, o solo para aquellos que no pueden acceder a otro medio de comunicacion que vienen a ser los privados de libertad, pues coincido con el periodista chileno Meneses, en una ojeada he visto mas ciber que pobres, donde por una moneda se obtiene una hora de comunicacion o viedo juegos, y creo que les sale mas barato que a mi.... lo cual es perfecto, todos tenemos el mismo derecho a comunicarnos con lo mas novedoso, y creo que me vuelven a ganar en el ciber.
Hasta que me toco en pleno siglo XXI, enviar una carta. ¿Una queeeeeee????? ¿Que todavia existe eso? ademas de la incertidumbre de lo que debia enviar dentro de ella. Ya no me vinieron los recuerdos de cansados carteros de pies planos; sino de los años mas duros de nuestra historia donde las cartas llegaban ostentosamente abiertas, manoseadas, leidas, y hasta con hojas faltantes. Viviendo en barrios cerrados bajo jurisdiccion militar, nunca pude desprenderme del asco de un sobre con la boca abierta, una hoja con palabras tachadas, si habia fotos: perdidas, o del horror de saber que todo lo que escribiera a mis primos, amigos, iba a ser leido, aunque no entregara la correspondencia como se debiera y escondida entre mis cuadernos de colegio la despachara comunmente, en destino, alguien la leeria.

No tan lejos. Para mis quince años, el abuelo menos querido -hasta para el hijo- tuvo la pregrina idea de morirse poco antes de mi cumpleaños, dejandome sin la consabida fiesta que ya pendia de un hilo. Esa vez no me importo quien lo leyera y con un lenguaje de perdulario, donde de cada 5 palabras; cuatro coma cinco de ellas eran de las consideradas 'malas' hacia catarsis de la buena y maldecia al muerto por mala persona, mal padre, peor abuelo y malo hasta para elegir fecha de morirse. En menos de 48 hs. las cartas estuvieron en manos de mi familia, devueltas por las autoridades, para que vieran y supongo que me castigaran por mi floreido lenguaje y las opiniones del finado que emitia, se quedaron tan atonitos que apenas preguntaron:
- ¿vos escribiste esto- no le podia echar la culpa al gato....

Hasta ese momento se me habia dicho que debia ser comprensiva, entender, acompañar; pero a solas la cosa era muy distinta y gracias a la censura y un milico corto de luces, espantado de mi vocabulario, me habian descubierto.


- Pues.... si. Es lo que siento- confese, porque era la unica salida honorable y se fue al diablo la apariencia.


(Devolvieron las iracundas cartas, llameantes para ser enviadas sin censura alguna por parte familiar; el vestido languidecio otros tres años hasta la fiesta de graduacion de la secundaria, pero yo me negue a hacer luto por quien no sentia afecto ni conocia casi. Es mas, hubiera salido mas barato hacer mi fiesta: tuve durante dos años casi 40 fiestas de quince de mis compañeras y otras amigas, cada una de ellas estrenando vestuario, calzado, peinado de salon (o se armaba...) y cargando regalos.... y volvia despues de haber comido como un cerdo, de haber tomado todo lo que se podia, bien poco en esos años, bailado hasta que me dolian los pies, y con regalos para mi, pues sabian que me habia quedado sin MI fiesta a causa de un duelo?
Todo lo que me hace acordar que tengo que enviar una carta.

1000 precauciones de si el servicio es seguro. Me aseguran que lo es y que no es necesario que utilice un sobre blindado, ni que lo llene de papeles, o ponga dentro una resma A4 como si le cargara papel a la impresora, que dicho sea de paso, fue quien la imprimio,y para disimular, arranque de una revista una bella foto y la mande haciendo algo mas de relleno.....


Ahora lo que no se, es... ¿donde queda la bendita oficina de este establecimiento para enviarla?


31 octubre, 2009

Esta semanita: Personajes de leyenda.


Como a muchos les ha atrapado la personalidad de mi abuela Rose, les dejo una pequeña semblanza de ella a sus .... adivinen cuantos años tendria en ese momento.
Ilustracion: Nancy Zunino, molino de estacion.
Fotorevista 2009

El valor y el espanto.



Nuevamente el marido estaba ausente, cuando la desperto el ruido, no era esos ruidos que parecen un gong, sino esos ruidos leves, furtivos, como de amante cuidadoso. Solo que no tenia amante y el marido nunca hubiera osado llegar en puntillas, para eso era marido y entraba como una tromba asi fuera lo mas oscuro de la madrugada o el sol estuviera dando los buenos dias; aquellos sonidos como para que ni Dios Padre se entere, solo podian estar llevandolos a cabo algunos cuatreros.

Se levanto y a oscuras, se echo una falda por sobre la cabeza y la ajusto bien, falda larga hasta el suelo casi, de señora bien, algo pasada de moda pero que era el hit en las sierras de Cordoba en el entorno rural; se calzo un abrigo al descuido y de abajo de la almohada perfumada a lavanda y helechos, tomo la pistola asegurada que acomodo en la espalda sujeta por la falda, y con mas sigilo que los cuatreros salio como forastera de su propia casa, casa de estilo ingles de jefe de estacion ferroviaria donde terminaba lo que seria el anden, casa de jefe de estacion siempre ausente. Los sonidos se alejaban, la luna brillaba como un solitario diamente en un esplendor tan solitario como el suyo en el vasto mar del cielo y su fria luz le mostraba algunos animales del corral lindero a la casa arreados en lenguaje mudo.
Sin dudar, llego hasta el corral y ya no en puntillas lo abrio, eligio un caballo y de un salto se monto en pelo dejando las patas al aire, un horror en esa epoca, pero que le importaba cuando le estaban llevando lo suyo; aferrada a las crines del caballo lo taloneo con fuerza para perseguir al malviviente.
Las patas del caballo habian devorado bastante distancia para ver que era solo un muchacho, color noche, aspecto de no tener nada mas que el valor de ir a robar, asustado de verse perseguido; como tambien vio la cara de jubilo, de alivio y la risa con que recibio que lo persiguiera una mujer. Podia perdonarle que fuera todo lo que aquella sociedad despreciaba: que no fuera blanco, educado, de buena familia, pobre, enfermo o mendigo; de haberle pedido un plato de comida no se lo hubiera negado, como tampoco algun trabajo pago, pero que ademas aquel desheredado de la esperanza se le riera en la cara sintiendose superior solo por portar un par de bolas que le daban derecho al atropello y al pillaje fue demasiado.
- Be Quiet!!! Quieto caracho!- le grito, pero el muchacho se rio y siguio su camino. ¿que podia hacerle esa mujer? No lo penso mucho mientras con una mano mechoneaba las crines del caballo y con la otra extraia la pistola escondida entre la falda y el camison oloroso a lavanda y a sueños, quitaba el seguro y volvio a gritar- quieto carajo o te despacho!

El sonido del disparo hizo trizas el silencio de la noche, el que antes se reia victorioso, al sentir cerca el viento mortal del proyectil que pasaba cerca, una seria advertencia, dejaba su botin de algunos caballos mansos y huia a toda carrera, temeroso y empapado en el sudor frio del miedo, mientras la mujer arma en mano se aprestaba a llevar los animales de vuelta.

- Que valor, abuela!- comente una de las tantas veces que oi la historia.
- ¿Valor? estaba temblando. Mas que ese pobre diablo.
- Pero si el venia a robarte...- a los diez años, para mi el que debia temer era el ladron.....
- Tenia terror que no huyera y una vez que se sacan las armas, en verdad, hubiera tenido que matarlo....
Asi, mi abuela ilustraba los confusos y fluctuantes limites del valor y del espanto.

25 octubre, 2009

Josefina.


Desierto patagonico; ex-fondo marino milenario repleto de fosiles. Elevaciones llamadas "bardas" o en este caso -Gral. Roca, Rio Negro- bordes de crateres (descubierta como la region con mas impactos de crateres segun Google Earth).
Todo esto para que el Blogger actualice y se pueda leer una nueva entrada en el blog roll......

24 octubre, 2009

Josefina.




tal como la mas famosa de ese nombre, no era bella, pero a diferencia de esta, no lo parecia, tanto que por ello la habian condenado a muerte. Con su color gris, pelaje ralo, mas que un hamster parecia una rata, una rata comun, lo que le valio la sentencia dado que nadie queria una mascota con estas caracteristicas, que le fue conmutada rapidamente por un sonoro trompis al futuro asesino o chistoso de mal tono, y me la lleve conmigo, a falta de residencias universitarias en esa decada del 80 y en Neuquen, a la casa donde vivia mientras estudiaba. Nadie dijo que era bonita, y todos se preguntaron para que queria 'esa rata', un animal tan feo, y de milagro la cosa no termino en podrida; pues estuve tentada de decirles que los animales eran los dueños de casa, que les pagaba por alojamiento no por opinion y por lo de feo, parecia que el espejo familiar estaba en huelga; se tuvieron que acostumbrar a que viviera libre en mi cuarto, y que viniera a la carrerita cuando la llamaba por su nombre: Josefina.

Durante las vacaciones de invierno, por cierto, nadie quiso cuidarla y menos yo dejarla; solo que en este pais de locos, no se puede subir a un medio de transporte publico con una mascota, ni en jaula apropiada ni nada. No se puede. Ha costado millares de vidas animales, y con perdon del genero al que le pido no me haga juicio, los animales a cargo de las empresas de transporte no permiten que viajes con tu mascota, salvo en avion y las mascotas van en la bodega. No por eso iba a dejarla, es mas, estaba orgullosa de presentar a mi 'bebe' al resto de la familia en Viedma, al otro lado casi del continente, que tampoco es tanto, a esta altura del tujes del mundo, el continente se transforma en una peninsula de proporciones, pero peninsula, y esa es toda la tierra que hay hasta Australia.... la que debiamos cruzar en un micro de larga distancia yo y mi hamster, la ultima de riguroso contrabando.

Ahora la Patagonia es marca, y todo el mundo la conoce por fotos o referencias su clima riguroso, sus vientos de mas de 120 km/hora que te sacan volando sin necesidad de recurrir a escobas o aviones, sus neviscas aullantes, la nieve densa, pesada y el desierto de la meseta, preterito fondo marino sin mayores atractivos que algunas lomadas, despoblada de arboles; solo algun arbusto con patente de bien polinizado o directamente bien parido, piedra y cielo, pero valga esta pequeña pintura por si alguno esta medio despistado aun. Un viaje largo, toda una noche casi, parando en ciudades y luego pueblos en medio de la nada, un viaje a la altura de la Odisea para la pequeña hamster.

Aquella noche despache el equipaje pesado, que etiquetado, de un buen vuelo fue a estrellarse en la baulera sin muchas contemplaciones, en honor a la flaca propina de una estudiante; y en medio de mi bolso de mano, iba la pequeña. Caia una nevisca molesta, el cielo tenia ese tono blanco violaceo que augura mas nieve y hacia un frio de los mil diablos, pero arriba la calefaccion zumbaba acogedora, temiendo que la pequeña se ahogara la cambie de lugar a un bolsillo en mi campera, un bolsillo sobre el pecho, aprovechando que viajaba sola, sin nadie en el asiento de al lado; el micro llevaba poco pasaje, la mitad de su capacidad, por suerte. En esa epoca no habia aun peliculas a bordo de viajes largos, de modo que con las luces apagadas, el runrun del motor, una vez que se salio de la zona verde el Valle del Rio Negro, donde paro en cada poblacion para recoger encomiendas, paquetes, mensajes dado que aun no habia MSN, nos sumergimos en el paisaje desertico, la luna mirandonos velada de gasa helada que descendia hasta el suelo desde el arco del cielo, la nevisca que pasaba rauda en angulo a 45 grados, un mismo cuadro hipnotico que parecia no se deslizaba por la ventanilla, me arrojo de bruces en brazos de Morfeo.

Paramos un par de veces, seguia nevando, y por mas que lo intentara, Morfeo tenia un abrazo irresistible. En algun momento, alguien mas atractiva debe haberlo tentado, pues me desperte de golpe como arrojada al suelo y como siempre habia hecho, chequeaba el bolsillo. Vacio. Hurgue en la cartera a oscuras y nada. Me sumergi entre los asientos y llame con un siseo: ¡Josefina!

Nada.

Volvi a rebuscar en mis dos asientos, y ya desesperada, me lanze al suelo -me ayudaba que en esa epoca era flaca como una aguja y pasaba entre dos vidrios pegados- y reptando, como los comandos (en verdad tuve clase de reptar y moverme en el agua con los comandos, pero esa es otra historia ahora que el History Channel me libero del secreto) empeze a recorrer el pasillo llamandola. Me detenia en cada asiento, vacio u ocupado, mirando entre los postes de piernas, llamandola, avanzando como si tuviera a un ejercito enemigo enfrente, llamando en la oscuridad 'Josefina, Josefina'. Algunos se cubrian las piernas con los abrigos, y con sumo cuidado levantaba el abrigo, oteaba entre sus extremidades y seguia llamando. Uno, dos, tres asientos; al quinto, un anciano se desperto y de entreveer en la oscuridad a alguien agazapado en el suelo, levantandole el abrigo y llamando a una tal Josefina como si invocara espiritus, le hizo dar un grito peor que de encontrase cara a cara con el Destripador.

Hacia un frio de los mil diablos, nevaba con fuerza cuando el micro se detuvo en la banquina, en medio de ninguna parte, encendio todas las luces despertando a todo el pasaje, para verme a mi aplastada en el suelo, y el segundo chofer adormilado levantarme del fondillo, preguntar que pasaba, y la primera sospecha que cayo sobre mi, fue la de ladrona. Perdi media hora tratando de explicarles -y que me creyeran- que se me habia escapado el hamster, me miraban con cara socarrona como pensando que mala coartada tenia, cuando una mujer chillo como acuchillada y grito: ¡una rata!

¡Josefina! grite y corri hacia la mujer que seria miedosa pero de buenos sentimientos, al menos no le hizo daño, como otro geronte que quiso golpearla con una revista doblada en aro; no puedo dar fe de no haber codeado y pisoteado al vejete, pero rescate a mi hamster que corria asustada de verse despertada subitamente, cuando estaba durmiento tan tranquila al lado de una rejilla de calefaccion. Mejoramos la reputacion unos puntos: pasamos de presunta ladrona a confesa contrabandista; ahi se me agoto la paciencia con los señores de mas rango, los choferes: ¿se suponia que con semejante clima iba a mandar al animalito a la baulera?, ¿porque no iban ellos que eran tan hombrecitos, chofer y segundo chofer, un rato nomas y despues me cuentan? Es que acaso no habia pagado el pasaje mio, y en mi bolso podia llevar lo que se me antojara siempre y cuando no fuera un dinosaurio? El geronte de la revista y pisoteado, queria que tiraran por la ventanilla ya a esa rata; yo que tiraran ya mismo a esa bestia que no calificaba de humano, y hasta la señora del grito lo hizo callar; 'habrase visto tamaña crueldad' le solto, tampoco llevaba un tigre de Bengala, y solo un criminal abandonaria a un animalito en la nieve: el pasaje se dividia entre 'los no se puede viajar con animales' y 'los que hago con mi animal si tengo que viajar' dos bandos en apariencia irreconciliables, que debatieron por buen rato; el viejo de la revista que queria tirar la rata, yo que queria hacer bajar ya a tan antipatico sujeto que envalentonado sumo el apoyo del segundo chofer: me tome en serio las clases con los comandos. Arrinconado contra un asiento, primero tendria que dejarme a mi, y de paso le recordaba que pasa inadvertido matar a un animal pero matar a una humana es homicidio, y para ello antes tendria que verselas con alguien de su tamaño y no con la hamster que cabia en mi mano, es decir conmigo. La señora del grito votaba ya a viva voz, llegado el caso, en dejar al geronte; y mientras mas avanzaba la disputa sobre lo legal o ilegal de viajar con animales, por primera vez Josefina fue cosechando adeptos.

Tanto escandalo por un hamster. Es que acaso nadie habia viajado (años de plata dulce) por el mundo y en todo el mundo la gente viajaba con sus perros y gatos, la gritona se puso a contar como en Francia, en trenes con compartimientos reducidos habia viajado con un gataso persa, y cada vez mas gente se preguntaban que demonios estaban haciendo discutiendo cuando el cielo se deshacia en copos blancos, en medio de ninguna parte esquina la nada; mas valia echarse a andar, querian dormir y llegar a destino.
En la terminal de Viedma, otra ciudad capital pero en la costa sobre el Atlantico, con semejante temporal, todos competian por los pronosticos mas agoreros: un reventon, fallas mecanicas, lubricante congelado, un accidente a cual mas fatidico y hasta con tendencia a adivinar hasta cantidad de muertos; hasta que con la demora igual a la del tiempo muerto, unica baja que hubo que lamentar, llego el micro por fin. Por ser causante del incidente, me demoraron hasta el final, mientras los que bajaban comentaban el motivo del retraso: se perdio un hamster. Nada mas increible.

Mi madre ni se digno escuchar al chofer, le dirigio una seca replica, mientras mi padre rescataba la maltratada valija y ante desconocimiento del ingles lo mando a... estudiar modales, cultura general y otras disciplinas orientales mientras acariciaba la cabeza gris que asomaba del bolsillo.

¿Asi es que se te perdio el hamster?

Ilustraciones: Google Earth. Vista satelital y foto de la ciudad de Neuquen, capital de la Provincia del mismo nombre. Vista aerea del trayecto Neuquen (NQN) - Viedma, capital de la provincia de Rio Negro, unica porcion de tierra en el Hemisferio Sur hasta... Australia y Nueva Zelandia. Como me gusto el aviso del gatito autoctono, lo desplegue.

19 octubre, 2009

Conste que a veces....



..... pienso como construir un mundo de nuevo.
Me hundo, me sumerjo hasta el fondo, pero intento.
Una, otra, y otra vez.

Conste que a veces pienso, como hacer un mundo nuevo, con los restos del viejo, con lo que arrima la marea de la vida, con lo surge como un chispazo en la imaginacion.

Puedo hundirme un poco, tragar agua, y surgir de nuevo,pensando como, otra vez, empezar de nuevo.
Y otra vez, y otra vez, hasta que se acabe el tiempo.-